Por: Andrés Lechuga

Desde que supe de esta convención en mi adolescencia, deseaba asistir con suma emoción. Pero, por vivir en Nogales, mis padres no me dejaron nunca viajar hasta la ciudad de Hermosillo para vivirla. Han pasado varios años y ahora que me moví al naranjo por razones de estudio, pude asistir por primera vez.

13483060_1035808886509750_1400136657069958065_oAl llegar al complejo de eventos, y desde la entrada al observar a los cosplayers sentí en donde me encontraba. Algunos sencillos, otros cubiertos de maquillaje y ropas sofocantes. Que valentía para portar esas prendas en medio del desierto.

Tras una breve espera entré y al momento deseaba comprar demasiados artículos de las distintas tiendas disponibles: Camisetas, mangas, pockys, -más mangas que otras cosas- pero aun así me hice con una increíble prenda de una de mis animes/mangas favoritos: Tokyo Ghoul.

La variedad de artículos en existencia es increíble, en verdad; collares, pulseras, broches, peluches, las mencionadas camisetas, mangas y pockys. Todo lo que puedas imaginarte sobre mangas y anime está en la CAF. Y a decir verdad, el ambiente es muy ameno, muy ligero. Se nota que está conformado por personas que aman la temática del evento.

13443163_1035810263176279_1840016741546857373_oRespecto a los cosplayers, unos buenos, otros malos, otros que parecía que fueron vestidos como parte de una broma, pero se nota quienes realmente muestran empeño en su afición, y se llevan un extra quienes se meten en el papel de su personaje  -aunque unos no me siguieron la corriente, es decir, Quicksilver no quiso cantar Sweet Dreams (Are made of this) conmigo, ni flatulencia-.

Respecto a la comida, me sorprendió que hubiera ramen, esperaba a que me diera hambre para probarlo y cuando lo hice… Me decepcionó… Bastante… bastante… ¿cincuenta pesos por ese vasito de agua con salsa de shoyu y medio huevo hervido? Digo, bueno es verdad que quizá algunos ingredientes no pueden conseguirse aquí, pero tienes un año para prepararte para la CAF, puedes ordenarlos, no sé, agregar más cosas, remplazar ingredientes por otros. Un mal gasto, me quedé con hambre, tuve que comprar un paquete de comida italiana con ensalada y gaseosa para llenarme, -además de un buen trozo de burro percherón que no quiso mi queridísima compañera-, y una rebanada de pizza casi al acabar la convención -¿Veinte pesos por una rebanada, en serio? ¿Son mágicas o qué onda?-.

Otro aspecto negativo, pero que me supongo que no se puede evitar es el espacio. Ya que asistí como prensa más que un simple mortal, me empeñé en tomar fotografías de los stands y a los cosplayers; esto último se tornaba incomodo ya que la gente caminaba y caminaba, y se atravesaba, y chocabas con alguien, o le metía el pie a alguien por error al colocarme en una posición adecuada para disparar -de verdad lo siento, no lo hice a propósito :(-.

13516745_1035810556509583_7712764265655858207_nPero bueno, a pesar de todo el calor, la odisea del recorrido fotográfico, y el ramen defraudador, todo fue amortiguado por la presencia del señor Eduardo Garza, actor y director de doblaje. Hace años que sigo a esta figura del doblaje, y conocerlo claro que era un sueño, y ahora que se cumplió, que pude estar cerca de él, abrazarlo, saludarlo y conseguir un autógrafo, increíble de verdad. Y de hecho, fui de las últimas personas a las que le firmó un autógrafo. Resulta que el avión del señor Garza partiría pronto, por lo que debía retirarse, así que se tomó dos fotos con todos allí y por pura suerte me escogió a mí y a otras dos o tres personas para atendernos de las más de treinta que aun se mantenían esperando. ¡Oh… YEAH! Allí valió la espera la hora de fila.

En resumen, creo que habría disfrutado más este evento de puberto, ya que en ese entonces me encontraba más metido en este rollo que ahora. Que si bien, sigo escuchando música japonesa y leyendo manga, sólo leo uno, y anime hace meses que no busco, pero la verdad no estoy apurado por. Aunque ir como prensa, practicar con la cámara y conocer a Eduardo Garza, valió la pena y fue bastante divertido.

¿Volvería a ir? Claro que sí, pero no sin antes tener bien presentes estos tres consejos:

1- Verificar el precio de un producto igual en varios lugares (La camiseta era más barata justo EN FRENTE de donde la compré).

2- No hacer fila por cualquier famoso, debes tener ganas de conocerlo en realidad -y las tenía- (Casi me quedo sin verlo tras hacer más de una hora).

3- No volver a comprar ramen, ni rebanadas de pizza.

SI QUIERES CHECAR LA GALERÍA DA CLICK AQUÍ.

Espero te haya gustado este escrito, pero si difieres, deseas dar una opinión, complementar o lo que sea, te dejo abajo mi twitter para que me lo hagas saber.

Twitter: @AndresLechugaH

 

 

 

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