Por: Maria José López

Hay momentos en donde debemos de salir de nuestra famosa “zona de confort” o más coloquialmente hablando, de nuestra “burbuja”. En donde a veces por estar tan dentro de ella nos hace menos humanos, menos pensantes, más ignorantes, menos humildes, por el simple hecho de no querer ver qué sucede fuera del mundo pintado de color rosa.

Se me dio la oportunidad de hacer mis prácticas en un periódico prestigiado de México, con una corresponsal de Sonora, en donde su reportaje principal tenía que hacerlo en Tijuana, Baja California, donde nuestro campo de trabajo previamente al reportaje especial, fue muy extenso.

Llegamos a varios Estados en donde teníamos que tomar fotos, entrevistar a personas, grabar, entre otras actividades, conforme pasaban los días iba aprendiendo desde cómo se entrevistaba a las personas, hasta bajarme en cualquier lugar, que para mí era “insignificante”, cuando realmente ese momento, esa foto, podría valer muchísimo y sacar alguna nota.

Los momentos distintos que pasábamos en cada microsegundo es una sensación inexplicable, que principiantes como yo en el gremio periodístico pudieran llegar a entender de lo que estoy hablando. Vivir experiencias tan intensas a la edad de los 21 años, estudiante y totalmente nueva en tanto a viajar para hacer lo que más me gusta con base a mi carrera, son momentos únicos.

WhatsApp Image 2017-08-08 at 14.21.33

En las fechas de junio y diciembre del 2016, llegaron alrededor de 20 mil Haitianos a Baja California, en donde más abundan actualmente es en Tijuana y Mexicali, esto se debe a que su fin era cruzar a Estados Unidos por un programa humanitario de “Protección Temporal”. A finales de la presidencia de Barack Obama y a comienzos del nuevo presidente de los Estados Unidos: Donald Trump, las políticas migratorias fueron más estrictas, y esto provocó que 4 mil extranjeros quedaran sin las oportunidades de cruzar la frontera.

Tuve la oportunidad y la dicha de ir a las famosas “Villitas”, en donde se han refugiado más de cien Haitianos, pude conocer en tanto a mujeres como hombres que tan amablemente con sus sonrisas tan sinceras y generosas nos recibieron. Apenas teníamos una hora de haber llegado a Mexicali, alrededor de las 10:00 de la noche. Su hogar actualmente  se encuentra en la zona centro, todas las mujeres duermen en un solo cuarto y los hombres en otro, es por separado y solamente si hay alguna pareja pueden entrar a sus habitaciones.

20614227_10214069589318603_1996488528_n

Al convivir más con las maravillosas personas de Haití, la confianza se fue abriendo más y pude sacarles fotos, hasta la dicha tuvimos la periodista y yo de que al día siguiente: “Philona y Mailee”, nos iban a cocinar el famoso “Espagueti Haitiano”. Estas dos mujeres que menciono se hicieron nuestras amigas en el transcurso de los dos días que estuvimos conviviendo con la comunidad Haitiana que se encuentran en Mexicali.

A veces pensamos que nos hace falta más ropa, más comida, más cosas materiales, pero te invito a que por unos segundos, minutos u horas, te quedes pensando y reflexionando si realmente necesitas tener más objetos innecesarios de los que ya tienes.

Cuando estas dos grandes mujeres nos contaron su vida pasada que era en Haití y la de hoy en día, es imposible compararlas.

bu

Philona, es una mujer fuerte, dedicada y con muchas ganas de salir adelante. Tiene un hijo que actualmente se encuentra con su mamá en Brasil y su esposo en Haití, personas que ama tanto, que anhela volver a verlos, pero sin embargo Philona está consciente que no quiere regresar a Haití. Optó por seguir con la mirada fija hacia su destino: Estados Unidos.

Philona, con 30 años de edad, trabaja limpiando casas en donde su salario son $200 pesos semanales, lo que nos comentó que aparte de ganar tan poco, tiene que pagar la estancia que se les da en Mexicali que son $50 pesos semanales, más la comida, necesidades propias, entre otras cosas.

WhatsApp Image 2017-08-08 at 14.21.34

Eran las 3:30 de la tarde cuando fuimos a visitarlas de nuevo porque Philona nos había prometido el  “Espagueti Haitiano”, llegamos y Mailee nos recibió con una sonrisa enorme que nos comentó que ella nos prepararía la comida porque Philona no había llegado de trabajar…( a los minutos llega) y entre varias mujeres nos prepararon un delicioso manjar. Con sonrisas en sus rostros a pesar de haber trabajado desde muy temprano, un maravilloso olor salía de las ollas. Mientras esperábamos nuestros platillos, dado a que no cuentan con un comedor, nos sentamos en sus colchones que están puestos en el piso donde ellas duermen, nos pusimos a ver la televisión, para ser más exacta: “telenovelas mexicanas”. Su idioma es el Francés, muy pocas entienden y hablan el español, algunas nos comentaron que lo aprendieron previamente como en la secundaria. En eso Philona se acerca con un gran plato en mano, el Espagueti olía delicioso. Estaba preparado con huevos cocidos alrededor del Espagueti, tomate, cebolla y el toque final era media crema. Lo devoramos, la sazón que tienen estas mujeres es impresionante, cocinan con una facilidad inexplicable.

“Trenzas Haitianas”

Las mujeres que saben hacer este tipo de peinado de eso pueden vivir, cobran por hacerlas desde doscientos pesos hasta un precio mayor a seiscientos pesos. Quien me hizo las trenzas trabaja en una estética donde ella se dedica a hacer estos peinados. Con facilidad empezó a hacérmelas y terminó en menos de 10 minutos, no cabe duda que su habilidad es grande.

Fueron días que no puedo terminar de contar en dos cuartillas, pero te digo a ti que me estás leyendo, ¿Qué te hace falta?

 

 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s